LA INFIDELIDAD

La infidelidad  lo padecen miles de parejas. Por este motivo es necesario estar informados para  que en lo posible se pueda prevenir.

Muchas veces, por no querer cerrar el ciclo con la pareja se toma la opción de este camino. Es fácil encontrar fuera de casa lo que no se tiene en el hogar, pero es también una vana ilusión, algo pasajero.

Pretender empezar una relación estando en otra transforma la aventura en el escape de uno mismo. Las consecuencias son dañinas, no sólo para relación  sino para toda la familia. Es imposible llevar esa doble vida sin que tarde o temprano se descubra, y cuando eso ocurre llega el  desengaño, la depresión  y  desilusión.  Tristemente las consecuencias en la mayoría de los casos son irremediables.

Está comprobado que la mejor manera de “prevenir la infidelidad” es primeramente identificar lo que nos está sucediendo interiormente, y al descubrirlo, tener “la valentía” de conversarlo con nuestras parejas, siendo honestos y congruentes con lo que sentimos y con lo que pensamos. Esta adecuada y oportuna comunicación en un alto porcentaje evitaría que se llegue a la infidelidad por alguna de las partes, porque una vez expuesto nuestros verdaderos sentimientos con la presunción de que las cosas se puedan arreglar, podría ayudar a la pareja a tomar acciones preventivas en pro de una “reconexión” amorosa, emocional y espiritual. Una verdadera comunicación, honesta y sincera es el remedio para todos los males, ya sea para continuar en la relación o  para separarse de una forma madura y oportuna.

Al que inicia esa comunicación sincera acerca de sus sentimientos con valentía y decisión, le da opción a su pareja para decidir si hace los cambios pertinentes, requeridos y necesarios para que ambos como pareja se beneficien y solucionen sus diferencias, o al contrario: le da la opción de considerar separarse si cree que no hay solución a las mismas. En una relación de pareja, si los valores prevalecen por más discrepancias que existan y por más errores que se cometan, siempre se asumirán actitudes de consideración y respeto hacia esa persona que una vez se unió a nosotros para compartir una vida, y que de una manera equivocada o no, entregó su amor y su confianza. Por eso, lo mínimo que se merece es la oportunidad de escuchar la verdad aunque en algunos casos esta sea una cruda realidad:

“que le hemos dejado de amar”.

Esto puede resultar muy difícil, ya que a  muchas personas les cuesta ser honestos y comunicarse, optando por adoptar inconscientemente la manera más simple de huir de una realidad.

Existen muchas causas que ocasionan la infidelidad. A continuación cito algunas de ellas:

PRINCIPALES CAUSAS DE LA INFIDELIDAD

La infancia: la manera en cómo se vivió esta etapa primordial del ser humano, determina las formas de conducta de la familia y la persona en la edad adulta. Por lo tanto una persona que de niño fue desatendido, extremadamente sobreprotegido, inseguro, proveniente de una familia disfuncional, o en donde no hay la promoción de valores y principios, es más probable que en el futuro le sea infiel a su pareja.

Vacío: la soledad, el aislamiento, la desesperanza o una depresión sin explicación, provocan inestabilidad en los matrimonios. Cuando aparece ese sentimiento de vacío en una de las partes, la persona tiende a seguir buscando a su “pareja ideal”, y aunque no sabe lo que realmente quiere, es infiel.

La elección de la propia pareja: con el tiempo alguno puede darse cuenta de que no son compatibles. Durante un tiempo pueden intentar sobrellevar la situación, pero después se hace imposible.

Búsqueda de nuevas experiencias: esto normalmente les sucede a personas que se han casado muy jóvenes y no han tenido suficientes relaciones o experiencias con otras personas.

El sentimiento de menosprecio o indiferencia: cuando la pareja entra en la fase del verdadero proceso de la cotidianidad y sus comportamientos defraudan las expectativas del otro, empieza un abandono mutuo, centrándose cada uno en sus objetivos personales y no en los de ambos. Si aparece otra persona que los haga sentir más valorados, se elige inconscientemente como nueva compañía.

La vida sexual deficiente: si una de las partes no se siente satisfecho sexualmente tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción que no encuentra en su pareja, a pesar de amarla. El que ella o él no satisfagan al otro o no quiera llevar a cabo sus fantasías sexuales, le crea un sentimiento de frustración y enojo llevándolo a buscar una relación extramarital.

Interferencia de la familia (padres): La  intervención de los padres en la vida matrimonial de sus hijos, con excesiva dependencia emocional de una de las partes, genera inestabilidad en una relación de pareja. Cuando uno de ellos no establece límites saludables en la relación con sus padres, la parte afectada siente que no es necesaria, ni es la prioridad en la relación, causando la huida o el escape, buscando llenar con otra persona sus propias necesidades.

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Escrito por lilypaisoficial