La verdadera perfección

Por un tiempo adquirí un miedo tremendo a cometer errores. Me parecía crucial el analizar todos los resultados posibles, porque cualquier error me conducía a una avalancha de acusaciones y sentimientos de culpa.

Mi autoestima disminuyo porque  sentía que el más pequeño error era inmenso y no podía dejarlo de lado. Así que comencé a encubrir y a racionalizar mis errores, siempre tratando desesperadamente de mantener una  apariencia de auto-control perfecto.

Con el tiempo aprendí a derrumbar la muralla de aparente perfección, al admitir honestamente mis errores y  trabajando en mi crecimiento,  haciendo un examen diario admitiendo espontáneamente mis faltas. Esto me ha liberado porque me reta a ser honesto conmigo mismo y con los demás.

Algunas veces titubeo pero cuando reconozco que  digo la verdad me libero de mentiras que detienen mi progreso.  Como dijo Mark Twain, “Si dices la verdad, no tienes nada que recordar”.

La perfección está en aceptar con humildad que no somos perfectos! Bill

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lilypaisoficial
Escrito por lilypaisoficial